lunes, 7 de mayo de 2007

¿Caerás alguna vez?

Como seguramente leí una vez: Las rosas acaban perdiendo sus espinas. Espero que sea así porque las que se clavan no salen fácilmente. A mí, alguna cicatriz me duele con los cambios de temperatura.

3 comentarios:

... dijo...

Nota mental: Podar y desespinar los mozos del armario.
No vaya a ser que aún teniendo tantos vayamos a tener que clavarnos sus espinas también.
Muchos besos.

Anónimo dijo...

si no tienen espinas no son rosas... sólo amapolas. En las espinas, en su dolor, está nuestro reto e incluso nuestro placer...

... dijo...

Y en las amapolas el Opio que nos atonta y convierte la vida en una sucesión de viñetas imbéciles.

No se... que una ya tiene callo con tanta espina...