Como seguramente leí una vez: Las rosas acaban perdiendo sus espinas. Espero que sea así porque las que se clavan no salen fácilmente. A mí, alguna cicatriz me duele con los cambios de temperatura.
Nota mental: Podar y desespinar los mozos del armario. No vaya a ser que aún teniendo tantos vayamos a tener que clavarnos sus espinas también. Muchos besos.
3 comentarios:
Nota mental: Podar y desespinar los mozos del armario.
No vaya a ser que aún teniendo tantos vayamos a tener que clavarnos sus espinas también.
Muchos besos.
si no tienen espinas no son rosas... sólo amapolas. En las espinas, en su dolor, está nuestro reto e incluso nuestro placer...
Y en las amapolas el Opio que nos atonta y convierte la vida en una sucesión de viñetas imbéciles.
No se... que una ya tiene callo con tanta espina...
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