martes, 17 de julio de 2007

Cuatro, cinco o ninguno... sí, uno sí

Siempre he sospechado que la amistad está sobrevalorada. Como los estudios universitarios, la muerte o las pollas largas. Los seres humanos elevamos ciertos tópicos a las alturas para esquivar la poca importancia de nuestras vidas. De ahí que la amistad aparezca representada por pactos de sangre, lealtades eternas e incluso mitificada como una variante del amor más profundo que el vulgar efecto de las parejas. No debe ser tan sólido el vínculo cuando la lista de amigos perdidos es siempre mayor que la de amigos conservados.
... La amistad siempre me ha parecido una cerilla que es mejor soplar antes de que te queme los dedos...
Cuatro amigos, David Trueba

1 comentario:

... dijo...

Muy lindo nena.
Yo también os tengo un poco abandonaos, pero no por que os haya olvidado.
A ver cuando puedo ir a Madrid... maldito Murphy y sus planes existenciales unipersonales.